Desplazamientos, 2017

Escombros, pigmento y carbón en cajas de cartón sobre maderas

Medidas variables

Desplazamientos es una instalación creada a partir de elementos encontrados en el espacio de la ciudad y que están vinculados a la propia tierra. Esta relación recae tanto en el lugar donde resido actualmente, Cataluña, como en el recuerdo de la tierra de la que provengo, Extremadura. Así, por medio de plataformas móviles, presento diversas porciones de materiales y fragmentos que acaban por crear dos entornos: por un lado, el que remite a la actualidad y, por otro, el que remite al pasado. Desplazamientos es, en realidad, un trabajo de composiciones cambiantes por la posibilidad de desplazamiento de las plataformas, que componen una obra capaz de conformar diferentes «paisajes» entre sí.

Sin embargo, Desplazamientos se acerca a una apropiación de aquellos interiores derruidos cuya esencia recae en la temporalidad de los materiales. Además, el peso de los materiales escogidos tiene su razón de sí: carbón de Extremadura, ruinas de los edificios, tierra del subsuelo de Barcelona… que trascienden más allá de su fisicidad para responder a aquella sensación de desamparo y angustia personal. A fin de cuentas, Desplazamientos es una instalación que juega con la idea del estar y no estar. De hecho, como afirma Bachelard, muchos ‘filósofos, cuando confrontan el adentro y el afuera, ya piensan en términos de ser y no ser’.

 

«El «más acá» y el «más allá» repiten sordamente la dialéctica de lo de dentro y de lo de fuera: todo se dibuja, incluso lo infinito. Se quiere fijar el ser y al fijarlo se quiere trascender todas las situaciones para dar una situación de todas las situaciones. Se enfrenta entonces el ser del hombre con el ser del mundo, como si se tocaran fácilmente las primitividades. Se hace pasar a la categoría de absoluto la dialéctica del aquí y del allá.» 

 

La idea de un trabajo «móvil» responde a los cambios hacia aquellos distintos lugares donde he vivido hasta entonces. En consecuencia, la sensación de nostalgia y desarraigo por una tierra en la que nací y me crie son el estímulo para crear Desplazamientos. Además, la ruptura con un territorio suscita un replanteamiento de identidad y provoca una desubicación espacio-temporal. La sensación de pertenecer a una cultura, a una población, a un clima… se fractura y provoca, así, nuevos límites y nuevas posibilidades de espacios y de lugares donde poder ser.