Fragmentos, 2017

Barro y pigmento

Medidas variables

El origen de Fragmentos se encuentra en el proceso de trabajar manualmente el barro al amasarlo y estirarlo, hasta convertirlo en una piel, desde donde formo un cuerpo posteriormente. En consecuencia, establezco una especie de alquimia con el material que configura toda una naturaleza de índole antropomórfica. Sin embargo, el aspecto a madera quemada dota a la obra de unas segundas lecturas, aunque con una carga funesta de base. De esta manera, la relación cuerpo-materia me permite construir toda una arqueología ambigua entre la naturaleza y lo cadavérico.